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Disponer de agua potable en tuberías se ha convertido en todo un lujo para numerosos habitantes de Cantaura, debido en buena parte a las fallas registradas desde hace ya dos años en el sistema de distribución principal de esta localidad.

Dependen de la Alcaldía. M. Belisario
Dependen de la Alcaldía. M. Belisario

De acuerdo con numerosos afectados, al menos 60% de los 57 sectores de esta urbe (34 comunidades aproximadamente) no disfrutan de este vital beneficio, por lo que deben abastecerse mediante camiones cisternas particulares, cuyos dueños suelen cobrar hasta 35 bolívares por cada recipiente de 200 litros.

José Alvarado, un obrero residente en el sector Casco Central de la capital chamariapera, destacó que “existen severas deficiencias en el suministro del mineral, producto -al parecer- del escaso mantenimiento recibido por equipos y ductos en gestiones anteriores, a lo cual se suman frecuentes apagones que obligan a reiniciar las bombas una vez restituida la energía”.

“Si bien la alcaldía mantiene un plan de contingencia para llevar agua en unidades propias y alquiladas a las comunidades más afectadas, este programa no cubre la alta demanda de muchos pobladores, quienes se han visto obligados a racionar el recurso hídrico a labores elementales como cocinar o beber”.

En tanto, el ama de casa María Fuentes manifestó que “pese a no contar con el mineral, la empresa Hidrocaribe envía cada mes las respectivas facturas exigiendo el pago de un beneficio que solo muy pocos disfrutan”.Tal situación no ha pasado desapercibida a Francisco Landaeta, presidente del Comité de Usuarios de Freites, quien exigió a las autoridades retomar cuanto antes las mesas de trabajo para gestionar soluciones a esta grave falla.

Alberto José Borjas
[email protected]

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