El director de la Fundación para la Contraloría Social de los Servicios Funerarios en la entidad, Jesús Magallanes, exigió a las autoridades municipales de Barcelona buscar una pronta solución a la situación de colapso del cementerio de la ciudad capital, que ha obligado a suspender las inhumaciones.

Según Magallanes, desde el 21 de noviembre del año pasado, los entierros que se solicitan para el cementerio de Barcelona son trasladados al camposanto en el sector Mayorquín.

Explicó que desde hace algunos años se viene advirtiendo sobre el déficit de parcelas, por lo que planteó la posibilidad de descongestionarlo sacando los cuerpos con mayor data para abrir nuevos espacios.

El vocero de la Contraloría Social a los Servicios Funerarios expresó que otra opción es la adecuación y construcción de un nuevo cementero, sin embargo, opinó que esa opción llevaría mucho más tiempo.

Magallanes señaló que el cementerio que se habilitó no reúne las condiciones mínimas para su funcionamiento. Además, en los meses que lleva habilitado han sido muchos los incidentes que han reportado los familiares de los difuntos, ante la peligrosidad de la zona.

Tras el nuevo ajuste en el salario mínimo anunciado por el Ejecutivo nacional, las empresas funerarias ya están incrementando los precios en los servicios de velación y ataúdes.

Del mismo modo apuntó que de más de 20 empresas funerarias en Anzoátegui, apenas seis han presentado estructuras de costos en la Superintendencia de Precios Justos (Sundde), por lo que solicitó a las autoridades del organismo a escalas nacional y regional, sumarse a las inspecciones de la fundación y Contraloría Sanitaria.

Yosemarys González
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