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En estos momentos, 42 niños con condiciones especiales realizan terapias todas las semanas con dos de los seis equinos que se encuentran en el parque Andrés Eloy Blanco, ayudándolos así en su función motora, de concentración y rehabilitación


Los funcionarios policiales son piezas inportantes para la realización de las terapias. José Igualguana
Los funcionarios policiales son piezas inportantes para la realización de las terapias. José Igualguana

Cuatro patas que golpean el suelo, un pelaje lustroso y brillante, junto a una mirada de tranquilidad, es lo que reflejan los acompañantes de los Policías del municipio Juan Antonio Sotillo, para resguardar, desde hace más de un año, a los habitantes y visitantes de la ciudad porteña de la entidad.

Seis caballos son los que diariamente pasean junto a los funcionarios policiales por las inmediaciones del Paseo de la Cruz y el Mar en Puerto La Cruz para brindar a los transeúntes el resguardo necesario para un grato encuentro turístico.
Pero más que seguridad, como proyecto social y en conjunto con la Fundación Unicornio, le brindan cada semana, terapias motoras a niños, niñas y adolescentes de toda Venezuela que presentan cualquier condición especial.

Tierna seguridad

En marzo de 2014, en medio del carnaval turístico en la entidad, se llevó a cabo la inauguración de lo que ha sido hasta la fecha, la más reciente propuesta de seguridad en el estado: la policía montada.

El Supervisor Agregado de la Policía del municipio Juan Antonio Sotillo, José Rebolledo destacó, que del 29% de los delitos de robo que se lograron disminuir en el municipio el año pasado, 5% fue gracias a la policía montada.

“Fue una cifra positiva y satisfactoria. Hemos también eliminado a los indigentes y personas de mal vivir de esta zona turística, y ahora los transeúntes se encuentran un poco más tranquilos. Tratamos de pasar de manera diaria en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde”, agregó.

Hermosa iniciativa
Los niños sonríen y disfrutan del horas con los caballos. La última tarea que realizan es darles de comer zanahorias a los equinos. José Igualguana
Los niños sonríen y disfrutan del horas con los caballos. La última tarea que realizan es darles de comer zanahorias a los equinos. José Igualguana

El resguardo de propios y visitantes en las inmediaciones del eje portocruzano no ha sido la única actividad realizada por la policía montada.

Los caballos cuando no se encuentran cabalgando en pro del bienestar del pueblo, están dentro de las instalaciones del parque Andrés Eloy Blanco, sirviendo en la rehabilitación neuromuscular, psicológica, cognitiva y social de niños, niñas y adolescentes que padecen de autismo, síndrome de asperger, déficit de atención, síndrome de down y algún tipo de parálisis motora.

Una loable labor que inició un mes después de la inauguración de la brigada montada, está ayudando actualmente a 42 niños, niñas y adolescentes que padecen este tipo de patologías neuromusculares.

La primera combatiente de la Policía Municipal de Sotillo (Polisotillo), María Fernanda Oliveira, sensibilizada ante el tema que atraviesan cientos de menores de edad, logró darle un vuelco al trabajo que realizan los ejemplares equinos que trabajan para la brigada montada.

Oliveira, comentó que el proyecto arrancó con nueve niños y niñas con condiciones especiales, y a solo un año de esta iniciativa, superan los 40 menores de edad.

“Los niños, niñas y adolescentes, están siendo atendidos por la especialista en equinoterapia, Jackelyn Hernández, quien es la encargada de dirigir las terapias junto a un equipo multidisciplinario dispuesto por la institución policial. Lo que buscamos es que nuestros niños tengan una mejor calidad de vida y lo estamos logrando”, precisó.

Oliveira, sostuvo que con la realización de esta labor se busca proporcionarles a los menores una mejor integración y así reforzar su psicomotricidad fina y gruesa, para ayudar así en la autoestima, confianza y la capacidad de concentración de los pequeños que padecen de esta condición.

“Lo más importante y que debemos tomar en cuenta es que estas terapias son completamente gratuitas. Para acá vienen niños y adolescentes de todo el país con sus padres a buscar ayuda con la equinoterapia y nos sentimos contentos por ello”, puntualizó.

“Son ángeles”

María Silva es una de las madres que acude todos los viernes y sábado al parque Andrés Eloy Blanco, con su bebé para realizarle las terapias con los caballos, aseguró que esta iniciativa es de gran ayuda para los infantes con condiciones especiales.

“Yo vivo en la zona sur de Anzoátegui, pero vengo todas las semanas por el bienestar de mi bebé que sufre déficit de atención. Esta iniciativa ha sido de gran ayuda para todos aquellos padres que como yo tienen a un niño con condiciones especiales. Definitivamente son ángeles en nuestro camino”, indicó Silva.

La madre aprovechó la oportunidad para expresar que deberían existir un número mayor de equinos, para que puedan ser atendidos más infantes.

“Solo dos caballos se encuentran en condiciones para trabajar con los niños, pero se necesitan más porque hay muchos menores de edad que requieren de este tipo de ayudas”, afirmó.

Por su parte, el funcionario Johan Castellanos, indicó que este tipo de interacción con los niños, niñas y adolescentes, le ha traído buenos beneficios en su trabajo.

“Desde que me encuentro formando parte de la brigada montada la experiencia ha sido maravillosa. El cuidar a los caballos, salir a resguardar a los ciudadanos y los fines de semana compartir con los niños es de verdad gratificante y espero poder seguir brindándole seguridad a la ciudadanía de esa manera”, expresó.

Labor eficiente
Los terapeutas se enfocan en el bienestar de los menores al hacer las terapias. José Igualguana
Los terapeutas se enfocan en el bienestar de los menores al hacer las terapias. José Igualguana

La especialista en equinoterapia e integrante de la Fundación Unicornio, Jackelyn Hernández, destacó que las pulsaciones de los caballos otorgan buenos resultados a las terapias de los infantes.

“Atendemos a niños, niñas y adolescentes hasta los 16 años de edad, este tipo de terapias son alternativas que ayudan a los menores en su concentración, coordinación y equilibrio. Con los caballos les brindamos paseos y rehabilitación motora, ya que con las 120 pulsaciones de los equinos por minuto, estas suben directamente a los niños a través de la columna vertebral hasta el cerebro y les brinda bienestar”, explicó.

Hernández agregó también que la temperatura caliente de los caballos, ayuda a una mejor interacción y coordinación en los infantes.

“Los niños logran tener independencia, porque aunque sus padres participan, ellos se encuentran al aire libre y comparten con los caballitos, eso les hace mucho bien”, dijo.

La especialista indicó que se estima que para finales de año, se pueda tener en las instalaciones del parque Andrés Eloy Blanco, tres ejemplares más para poder así atender con cinco caballos a un número mayor de niños.

“Debemos tener diferentes caballos, porque no es lo mismo un niño de dos años, a uno de siete, y en muchas oportunidades nosotros los especialistas debemos ir montados con los niños para ayudarlos en sus terapias”, resaltó.
Miradas de ternura y sonrisas de felicidad, son las que se viven los viernes y sábados en el parque Andrés Eloy Blanco, y son las mismas que se llevan a sus casas los 42 niños, niñas y adolescentes que reciben equinoterapia gratuita y los representantes al ver la evolución de sus hijos.

Seis menos

A pesar de la gran labor que cumple de manera diaria la brigada montada, en la actualidad presentan déficit de caballos, ya que hace un año, esta se inauguró con 12 de estas especies y en estos momentos se encuentran seis para el resguardo de los habitantes de la zona y sus visitantes.

“Aún no tenemos las condiciones óptimas para los animalitos, debido a que las caballerizas no están colocadas, pero ya estamos trabajando en ello para solventar esta situación. Mientras tanto solo seis caballos están en el parque Andrés Eloy, los demás se encuentran en la finca de donde provienen ubicada en la zona de Naricual”, explicó el Supervisor Agregado de la comandancia de Polisotillo, José Rebolledo.

El Supervisor Agregado, destacó que esperan que para finales de año, la cifra de equinos se vuelva a ubicar en 12.
“Cuando ya se encuentren instaladas las caballerizas en el parque Andrés Eloy Blanco, volveremos a incluir los otros seis caballos, para así tener 12 equinos y poder cumplir con nuestra labor de manera completa. Es decir resguardando siempre este bello paraje turístico. No hay nada más gratificante que el saludo de las personas cuando ven a un policía montado en un caballo patrullando la zona”, finalizó.

Patricia Aponte/ECS
[email protected]

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