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Los precios de los productos del mar varían cada semana, según afirman tanto detallistas, como consumidores. Sugieren que en cada uno de los mercados municipales debe ejecutarse la fiscalización por parte de la Sundde

Comprar pescado en la zona norte de Anzoátegui no es nada barato, pues los precios en los diferentes mercados se han incrementado “notablemente” en los últimos 6 meses, de acuerdo con los que más saben del tema: los consumidores.

Según ellos, un kilo de pargo -por ejemplo- costaba entre 500 y 600 bolívares en enero de este año, pero en julio ese mismo producto pasó a Bs. 1.200 y hasta más, dependiendo del lugar. En general, se registra un alza de hasta 100% por encima de la cifra que establecen quienes extraen el rubro del mar.

Tanto clientes como vendedores argumentan que la distorsión del valor se genera entre pescadores y los llamados “caveros” (cadena de distribución), los cuales, a su parecer, establecen el precio “que mejor les parece”.

Estos números varían cada semana, según el presidente de la Asociación Bolivariana de Expendedores de Pescado del Sector Los Cocos (Asobopesco), Antonio Ágreda, quien explicó que cuando compran directo del bote, obtienen mayor ganancia que cuando negocian con los dueños de los camiones cava de Los Boqueticos (PLC). A su juicio, estos “arremeten” contra el detallista.

La caja de pargo (10 kilos), detalló, se compra en Bs 9 mil, mientras que la cojinúa y la cabaña, a pesar de ser más accesibles, no bajan de 3 mil 800 bolívares. “Si adquirimos a precios tan elevados, no tenemos más que vender a precios altos, porque si no, tenemos pérdidas”, justificó.

Además, continúa Ágreda, deben costear otros gastos, como las bolsas para la venta, que pasaron de 70 u 80 bolívares a Bs. 450 (paquete de 5 kilos) y el hielo para mantener fresco el producto.

Archivo
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Pesca y negocio
35 mil bolívares se invierten, en promedio, en combustible y alimento para 6 personas, en un viaje de 12 días por las islas La Tortuga y La Orchila. Esto lo explica César Medina, con más de 13 años en el oficio de pescador.

Para obtener ganancias, al llegar a tierra firme, añade, venden los productos de la siguiente manera: atún medregal en Bs 400 por kilo (Bs 4 mil cada caja), pargo cunaro en Bs 550 y mero en Bs 900.

Medina asegura que en un viaje “bueno” extraen entre 700 y 1.200 kilos de diferentes rubros del mar, pero afirma que quienes especulan son los caveros.

“Quieren ganar más que uno sin madrugar. No viajan y no pasan trabajo, lo que hacen es transportar el pescado hasta el mercado y solo con eso le ganan más del doble. Abusan con los precios, ahí está el detalle”, sentencia Medina.

Henry Rodríguez, de la comunidad de pescadores Juan Pedro, en Guanta, asegura vender el kilo de lamparosa en Bs 90 a comerciantes detallistas, la cojinúa en Bs 150 y la cabaña, una de las más buscadas, en 130 o 150 bolívares. El más económico es el jurel, en Bs 120 el kilo.

Rodríguez coincide con Medina al asegurar que los caveros abusan y especulan con los precios, así como los revendedores de las pescaderías.

Jean Carlos Márquez, propietario de una de las cavas de Los Boqueticos, señala que la ganancia interna en la compra directa del bote se ubica entre 10 y 30%, de acuerdo con el tipo de producto.

Y es que la mayoría de las veces, dice, los dueños de las cavas son los mismos propietarios de los botes. Estos dividen las ganancias con los pescadores en la primera transacción (bote-cava) y luego obtienen el ingreso al distribuir en los puntos de venta.
Sin embargo, asegura que el cavero también invierte dinero.

“Tenemos que comprar y mantener el motor, alimentar a los pescadores y mantener los trenes (redes de mallas), los cuales cuestan 6.500 bolívares por kilo y se usan aproximadamente 10 mil kilos”, detalla.

Fiscalización
Los compradores piden a la Superintendencia Nacional para la Defensa de Derechos Socioeconómicos (Sundde) supervisar a los proveedores y sus precios para saber, “a ciencia cierta”, si son ellos quienes especulan.

“Es increíble cómo los pescadores aumentan los precios, y la excusa es si llovió o no, en el estado no existe un ente que los regule. Todo el mundo hace lo que le da la gana”, reclamó Renata García.

El director regional del Instituto Socialista de Pesca y Acuicultura (Insopesca), Sócrates Quiñaco, asegura que sí se se aplica la fiscalización y agregó que, en conjunto con la Sundde, solicitó a los trabajadores de Los Boqueticos consignar la estructura de costos, para discutir una banda de precios.

Sin embargo, criticó que no todos los comerciantes colaboran con el ente y argumentó que “muchas veces” compran a precios elevados.

Altos costos
El gerente regional de Insopesca asegura que en el instituto se evita trabajar con intermediarios, para así ofrecer un precio justo a la comunidad. Acusa a estos del valor elevado en los diferentes puntos de venta.

El ente, de acuerdo con Quiñaco, cuenta con la Ruta Socialista del Pescado, la cual sirve para combatir la llamada “guerra económica” y se lleva a cabo en la parte centro sur del estado porque, explica, es donde se ha detectado que el pescado está en 300 o 400% más caro que en la zona norte.

“En la semana del viernes 10 de julio, hasta el domingo 12 del mismo mes, se expendieron 4.800 kilos de pescado en Anaco, Guanipa, Santa Ana, Aragua de Barcelona y Simón Rodríguez y se benefició a unas 2.410 personas con precios accesibles, dependiendo del tipo de pescado”.

Agregó que, tomando en cuenta que el pescado está en existencia, a diferencia del pollo y la carne, las jornadas han sido exitosas. “Los precios podemos decir que son hasta de un 50% por debajo de lo que se consigue en los mercados municipales, nosotros aquí eliminamos la figura del intermediario, porque es el que encarece, no solo es el caso del pescador, igual pasa con otros productos”, dijo.

Quiñaco aseguró que desde Caracas, incluyendo Sucre y Anzoátegui se hacen los análisis correspondientes al comportamiento de los precios, para tratar de determinar dónde está el foco del problema.

Pérdidas
Según comentó Arístides Frías, la variabilidad de los precios ha generado pérdidas, pues los clientes ya no compran como antes y si lo hacen, llevan menor cantidad. Recordó que hace más de seis meses vendía tres cajas de productos marinos en una semana, pero últimamente los caveros “adulteran los precios”, sin algún tipo de supervisión y solo logra expender una caja en cinco días.

“Ya no es como antes, las ventas han bajado porque la gente se da cuenta de que pasa algo con los precios. Cada vez que vienen a comprar consiguen precios diferentes y más altos”, expresó.

Escasez de carne y pollo acentúa inflación en rubro

Habitantes de la zona norte sostienen que la inflación en los rubros provenientes del mar se debe a los elevados precios y la escasez de carne y pollo en la región y el país.

Clara García prefiere comprar los frutos del mar debido a sus propiedades vitamínicas. Cita como ejemplo que el atún: “cuesta 500 bolívares por kilo y alimenta más que la carne, que ya cuesta Bs 1.100”.

Arístides Frías, vendedor en el mercado Los Cosos, critica que los proveedores descargan y ofertan la mercancía a un precio no regulado o sugerido. “A nosotros nos venden semanalmente y cada vez que compramos, es más costoso”, denuncia.

El panorama es similar en mercados de Puerto La Cruz y Barcelona. El pargo tiene un valor de entre 1.100 y 1.300 bolívares, la cojinúa, en Bs 480 el kilo; cuando el mes pasado rondaba los 350 bolívares.

La cabaña blanca y el atún rondan los Bs 650, el roncador, entre Bs 600 y 700, el corocoro llega a los Bs 500, mientras que el filete de sardina -lo más económico- cuesta entre Bs 180 y 250 por kilo.

Producción regional
El director regional de Insopesca, Sócrates Quiñaco, informó que en la actualidad agrupan a 46 Consejos de Pescadores (Connpa) en todo el estado Anzoátegui, lo que representa unas 3 mil personas dedicadas al oficio de la pesca.

En Insopesca, donde cada año debe actualizarse el permiso para ejercer la actividad pesquera, hay un registro de entre 1.200 y 1.500 personas, mientras que existen unos 2.000 ciudadanos que gestionaron la autorización en una sola oportunidad.

“El estado de mayor producción pesquera del país es Sucre, y aunque Anzoátegui es modesto en la pesca, tiene acuicultura y algo muy importantes que es un frente al río Orinoco, por lo que tenemos pesca fluvial, tenemos las diferentes variantes, pesca marina, acuicultura y pesca continental, además contamos con una de las camaroneras a nivel nacional, de gran importancia para lo que es la importación del camarón”, aseguró.

Flota pesquera

De acuerdo con Insopesca, existen más de 600 embarcaciones pesqueras, con las cuales se registra una producción de 750 mil kilos al año de pescado en el estado Anzoátegui. Si se incluye la flota industrial, se supera los 1.000 kilos de pescado anuales. Para el titular de ese despacho, se debe proteger los parques nacionales para resguardar a las especies.

Rebeca Abreu
rebeca.abreu@elnorte.com.ve

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