El jardinero de la Tribu Oriental confía en mantener su ritmo hasta el final de la temporada gracias al trabajo antes de llegar a Venezuela


Junto a Luis Jiménez y Balbino Fuenmayor se presentó el jardinero René Reyes en el Festival del Jonrón Pepsi, en representación de Caribes de Anzoátegui y como condecoración a una brillante temporada mientras lleva la marca de los jugadores más próximos al retiro en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.

“Gracias a Dios que estamos (el lunes) aquí en el “Chico” y no en el Luis Aparicio”, bromeó el margariteño al compartir con la prensa nacional antes del complicado duelo que le esperaba contra Carlos González. “Vamos a ver qué puedo hacer, cuando me canse a lo zurdo empiezo a lo derecho”, continuó sereno.

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René Reyes el martes disparó su cuadrangular número 60 en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (Lvbp), camino a lo que espera se convierta en el tercer título en la historia de Caribes de Anzoátegui y el quinto para él con diferentes equipos.

“Yo creo que la temporada que estoy teniendo es gracias a Dios primero que nada, pero se debe también a mi esfuerzo, a lo que trabajé fuera de temporada. Me quedé un mes en México después de la campaña y trabajé duro allá, me vine a Venezuela y de una vez empecé a practicar aquí en el “Chico”, eso es lo que me ha dado el año que estoy teniendo”, explicó el jugador de Vaqueros Laguna de la Liga Mexicana de Béisbol.

Este año se convirtió en el quinto jugador en la historia de nuestra pelota con 800 o más hits, 400 o más remolcadas, 400 o más anotadas y 60 o más cuadrangulares. Además se unió al selecto grupo de Robert Pérez, Luis “Camaleón” García, José Castillo y Oscar Salazar.

“Por lo que trabajé en la temporada muerta creo que si me puedo mantener con el ritmo que llevo este año. Todos los días trabajo, gracias a Dios las cosas me han salido bien y todavía me queda mucho por dar. Yo creo que a mi todavía me queda mucho. Hasta que no diga que no aguanto más seguirme aquí”, agregó.

Aunque conoce de momoria las dimensiones del estadio “Chico” Carrasquel, el toletero solo pudo empalmar tres batazos de gradas en la primera ronda.

“Si hubiese podido elegir (el rival) obviamente no hubiese sido Carlos. Sin embargo para mí es un orgullo competir al lado de él, pase lo que pase. Hoy en día es uno de los peloteros más reconocidos en una organización donde yo también jugué (2003-2004)”.

“Hoy estábamos en el aeropuerto y muchos de los muchachos estaban haciendo como una quiniela y apostaban 100 bolívares a mí y a Carlos como 10 mil, así son las cosas, así es el destino que nos unió en esta competencia y es una emoción estar a su lado”.

Carlos Guipe