Con el proyecto eSmart Recycling beneficia a 5 mil niños de Norteamérica, Sri Lanka y Venezuela


Ver más allá de lo que es posible siempre describió el carácter visionario y emprendedor de Tony Selvaggio, quien con sus 28 años de edad y una personalidad vibrante ha logrado hacerse un nombre lejos de la tierra que lo vio nacer.

Su paso por la Escuela de Administración de la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) fue un punto clave en la construcción del plan del joven, quien se fijó la meta de hacer cosas grandes, no solo para sí mismo sino para ayudar a otros.

Selvaggio se radicó en Tampa, Estados Unidos desde el año 2011, ciudad en donde llegó con la idea de emprender un proyecto revolucionario, apoyándose de todos los conocimientos que se llevó de su terruño.

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“Cuando era joven trabajé en una empresa recuperadora de chatarra en mi natal Maracay, y desde allí empecé a sentir esa necesidad de conocer más sobre el tema y me apasioné mucho por la ecología”, rememora con cierta emoción.

Para Selvaggio, el reciclaje es un arte. Tanta es así su pasión por esta tarea que en 2014 le dio vida a Scrap on Spot, un proyecto en el que el aragüeño propuso la transformación de aparatos electrónicos en nuevos objetos.

Dice que en el país del tío Sam se desincorporan cerca de 200 mil ordenadores al año, los cuales no siempre son dispuestos en basureros controlados y algunos de sus componentes pueden ser letales para nuestros ecosistemas.

“Nosotros tomamos las piezas de aparatos como microondas, teléfonos celulares, televisores y computadoras porque por lo general se desechan y partículas de aluminio, hierro, litio, entre otras, contaminan”, comenta Selvaggio.
Pero más allá de la actividad económica que esto representa y la reducción del impacto ambiental, Selvaggio quiso dejar una huella mucho más grande en su ascenso al éxito por lo que en 2015 nació eSmart Recycling.

Explica que siempre se interesó por la educación de las generaciones de relevo por considerar que de esta forma se fortalecen las sociedades. Y es así como Selvaggio y su equipo atiende a más de 5 mil niños de Norteamérica, Sri Lanka y Venezuela.
“Básicamente lo que tenemos son laboratorios de computación con tecnología de punta para estos muchachos que en sus vidas imaginaron tener acceso a este tipo de recursos. Muchos de los materiales que reciclamos van a parar en estos espacios”, precisa el joven empresario.

TonyEl administrador asegura que son cerca de 14 toneladas de desechos las que se procesan para poder convertirse en oportunidades para estos muchachos, y con orgullo afirma que son la única empresa en el mundo que realiza una obra similar.

La mayor atención de eSmart Recycling, naturalmente está centrada en el estado Aragua, donde Selvaggio colabora con la universidad donde se graduó para impulsar este proyecto en Venezuela.

En junio de este año se inauguró un laboratorio escolar en el colegio Fe y Alegría del sector San José, en Maracay, en donde unos mil 400 estudiantes reciben clases de informática con equipos que tenía hasta 15 años de antigüedad y que fueron restaurados.
El precursor de Scrap on Spot mira el valor de la educación multimedia y cree que si se incorporan estas herramientas al sistema de aprendizaje es posible obtener más y mejores resultados de los niños.

Reflexión

Tony Selvaggio vive y respira entre el tema del reciclaje, el cual afirma le ha dejado un sinfín de satisfacciones por sentir que está haciendo algo que realmente es capaz de transformar la sociedad.
Compara los privilegios de vivir en una zona donde tiene un suministro regular de agua cuando hay países en donde las personas deben caminar kilómetros para obtener el vital líquido y sobrevivir en condiciones impensadas para muchos.

scrap“Todos podemos ayudar desde casa con las cosas más pequeñas. Si tomamos una ducha de cinco minutos cerrando el grifo mientras nos enjabonamos, somos capaces de ahorrar hasta 38 litros de agua, también es mejor utilizar vasos de vidrio o botellas reusables”, sugiere Selvaggio.

El dueño de Scrap on Spot insta a los venezolanos a llevar el tema de la conservación como bandera. Pone en perspectiva cómo sería el país si todos nuestros recursos naturales desaparecieran.

“Yo vivía a 45 minutos de la bahía de Cata en el estado Aragua, y cada vez que puedo le muestro a la gente con mucho orgullo lo bello de esos parajes. Sería una pena que perdiéramos todo eso”, expresa.

Paúl Rivas González
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