Quien a hierro mata no puede esperar morir a sombrerazos, así como también es cierto que hacer como te hacen, no es pecado. Ya es público y notorio que Julio Borges tiene sus manos manchadas de sangre, y que por su culpa se han producido actos terroristas, pérdidas de vidas humanas y cuantiosos daños materiales que afectan el patrimonio público y privado. Entonces, ¿qué espera el Estado y los tribunales competentes para encausar a estos enfermos mentales que suministran licor y droga a muchachos desorientados para que estos actúen como carne de cañón en planes desestabilizadores que se traducen en pérdidas irreparables para la nación? ¿O será que esperamos que estos apátridas acaben con Venezuela, y que las potencias occidentales encuentren el pretexto ideal para justificar una cruenta invasión?

Haciendo un ejercicio de imaginación cabría preguntarse: ¿qué pasaría si al pueblo organizado se le agota la paciencia, y en un gesto de arrechera decida reaccionar aplicando la Ley del Talión? ¿Qué pasaría si cualquier ciudadano enfurecido se enloqueciera ofreciéndose como sicario para castigar a los cabecillas de la anti-patria? ¡Ay, papá!

Sin lugar a dudas, consideramos que la vida es el bien jurídico más preciado que tiene la humanidad y que por lo tanto ningún ser civilizado puede esgrimir razones para justificar la práctica del homicidio. Sin embargo preocupa que con tanta pólvora esparcida a lo largo y ancho del territorio nacional, de repente alguien tenga la infeliz ocurrencia de hacer justicia con sus propias manos. Con razón algunos dicen que nunca el cazador sabe por dónde le va a saltar la liebre.

Y si Julio Borges es un asesino en potencia por planificar, dirigir y planificar el sicariato, entonces cómo podríamos calificar a un gobierno que se refugia invocando la paz, mientras vidas inocentes son víctimas de una bestial cacería humana que mantiene en permanente zozobra a la ciudadanía en general. Pregunta obligada: ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿o por inercia se desplomará todo lo conquistado en nuestra vida republicana? ¿qué tal?

Se solicitan sicarios para Julio Borges por Freddy Elías Kamel Eljuri.