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Abril, mayo, junio, septiembre, una fecha incierta, mil quinientos cincuenta y dos… Fue Dios servido de dar y descubrir muy ricas minas de oro a lo que parece y creemos serán de oro bien fino, sacaron los mineros XXIII pesos y medio que envió la mitad a Vuestra Sacra Majestad… Quedo de partida de aquí a 10 días, Dios mediante, en nombre de Vuestra Magestad, ir a aquella comarca a fundar la Nueva Segovia… Este fragmento es de una carta escrita en abril de 1552 por Juan de Villegas y da comienzo al periplo de una ciudad fundada “a distancia de un tiro de ballesta en la margen derecha del río Buría”.

Septiembre de 2016. Un grupo de soñadores siente y piensa la ciudad de 2052, en un evento titulado: Barquisimeto: Modo Innovación, organizado por el Consejo Consultivo de la Ciudad, la Alcaldía del Municipio Iribarren y Proinlara. La convocatoria reunió a profesionales de diversas disciplinas y a emprendedores empresariales y sociales con el fin de intercambiar ideas innovadoras que impulsen el desarrollo sostenible y una consolidada conciencia ética en materia educativa, ambiental y ciudadana.

De las exposiciones surgieron muchas coincidencias aun cuando se trataba de abordajes diferentes: construir un ideario humanizado para una nueva educación, desmontar paradigmas convencionales en torno al desarrollo, aprender de experiencias exitosas, redimensionar la gestión pública y fortalecer la capacidad colaborativa entre comunidad, empresa, gobierno, academia, organizaciones de desarrollo social e instituciones científicas.

Jorge Ignacio Suárez nos habló de la Ruta N de Medellín y de como esta ciudad pasó de ser la ciudad más violenta del mundo, en los años setenta, a reconocerse como una de las ciudades más innovadoras en lo que va del siglo. Explicó cómo pasaron del miedo a la esperanza, rescatando la dignidad de la ciudad para la dignidad de los ciudadanos, con una consciente planeación y una razonable prospectiva. Destacó que el modelo tradicional enmarca las soluciones en la disponibilidad de recursos, siendo lo más importante la voluntad, la transparencia, la eficiencia y la creatividad, aplicadas en conjunto y con compromiso de responsabilidad compartida.

En el recinto se presentó un amplio abordaje sobre la ciudad, sentida para la trascendencia, con la invitación a pensarla con sentido práctico, como lo señaló Ramón Guillermo Aveledo: innovar no es solo tener ideas nuevas sino nuevas ideas que tengan aplicación y efectividad. Se expusieron temas como: Modo Innovación Pública; Gestión de Innovación para un Desarrollo Local y Participativo; Ciudades con futuro; Modo Innovación Empresarial y Emprendimiento; Innovación: motor del crecimiento productivo; Modo Interacción y Experiencia BQTO. Se mostraron teorías y estadísticas, pero también se insistió en el hacer y el accionar desde el corto plazo. A la par de experimentados profesionales, expusieron sus logros el Ecosistema Emprendedor de Lara y la Movida Emprendedora, verdaderos ejemplos de iniciativas para construir ciudad y ciudadanía.

Estoy segura de que Barquisimeto: Modo Innovación es el inicio de un movimiento colectivo que transformará a Barquisimeto en una ciudad que, contrastando pasado y presente, sabrá hacerse futuro en la incesante búsqueda del espacio posible. Así y solo así, esa utopía de la ciudad anhelada mantendrá cohesionados los sueños compartidos y repartidos como materia esencial del arraigo y de la identidad.

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