Pese a la llegada de varias gandolas cargadas con diversos tipos de combustible, en buena parte de las estaciones de servicio del municipio Anaco aún podían observarse largas colas de vehículos, cuyos propietarios tardaron hasta dos horas en surtirse con gasolina.

Los choferes destacaron que la escasez del carburante se agravó sobre todo durante el pasado fin de semana, razón por la que muchos decidieron llevar pimpinas de todo tipo a los puntos de expendio, a fin de hacerse con una pequeña reserva para enfrentar esta nueva crisis de abastecimiento.

Numerosos conductores de busetas y carros por puesto debieron abandonar sus rutas urbanas durante varias horas para llenar sus tanques, lo que generó atrasos sustanciales en este vital servicio de acuerdo con los propios transportistas.

“Al menos 30 microbuses y 20 carros estaban en cola delante de una gasolinera desde temprano, pues muchos de nosotros no pudimos cargar con normalidad el pasado lunes en la noche ante la elevada afluencia de automotores registrada en esos establecimientos”, señaló el chofer Otto Becerra.

Carlos Pirela
[email protected]