Cuatro hospitales del este de Alepo, entre ellos el único centro pediátrico de esta parte de la ciudad, han quedado fuera de servicio en las últimas 24 horas por los daños causados por los bombardeos del régimen, que mantiene totalmente cercada esta zona rebelde.

Mahmud Rahim Abu Bakr, director del Hospital Quirúrgico Al Bayan, una de las instalaciones sanitarias afectadas, dijo que su centro, junto con otros tres, ha sido blanco de bombardeos y de proyectiles de artillería desde el viernes.

Abu Bakr afirmó que ahora solo queda abierto el hospital de Al Quds, pero actualmente la zona donde se encuentra está siendo bombardeada.

La Dirección General de Sanidad en Alepo Libre informó que todos los hospitales del este estaban fuera de funcionamiento, debido a bombardeos sistemáticos y continuados durante los dos días anteriores. Rami Abderrahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, señaló: “Todavía hay hospitales del este de Alepo que siguen abiertos, pese a que esos cuatro han quedado fuera de servicio”.

Uno de los centros que han cerrado es el Hospital Infantil, el único especializado en Pediatría en la zona, el cual ha sido atacado dos veces esta semana. En un comunicado, la Asociación de Médicos Independientes explicó que en ese momento los médicos estaban tratando a decenas de víctimas que presentaban síntomas de haber sufrido un supuesto ataque con gas cloro.

Uno de los pediatras del Hospital Infantil detalló que los pacientes describieron que se trató de un ataque con barriles de explosivos que contenían la sustancia.

Al menos 27 personas fallecieron ayer, entre ellas algunos menores, por los ataques aéreos y de artillería. La ONU dijo estar extremadamente triste e impactado por la escalada reciente de la violencia en Siria, en particular, en Alepo y Damasco.

EFE/ Redacción web