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El piloto desea seguir cumpliendo su sueño de jugar con su hermano José “Grillito” Vargas y decidió regresar a la “Caldera del Diablo”, donde está seguro lo recibirán con los brazos abiertos


Cortesía
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Por Marinos de Anzoátegui han sido varios los jugadores que han marcado una época, Harold Keeling, Omar Walcott, Oscar Torres, entre muchos más. Los hermanos Vargas se han convertido en una de esas piezas que estremecen a la fanaticada del Acorzado Oriental cuando dicen presente en el tabloncillo de “la Caldera del Diablo”.

“Queremos confirmar a Gregory Vargas para la temporadas 2015 y 2016”, fue una noticia anunciada ayer por el gerente general de la nave oriental, Gianni Patino, y que seguramente emocionó a centenares del aficionado anzoatiguense.

El “Súper ratón” acordó por dos temporadas con Marinos, lo que le permitirá disputar la zafras 2015 y 2016 de la Liga Profesional de Baloncesto y la Liga de las Américas.

“La presencia de Gregory dentro del equipo es muy importante, nos da un abanico de posibilidades. Vamos a fortalecer la posición uno y dos con material criollo y eso hace que el equipo tenga posibilidades para manejar la importación en otras posiciones”, destacó Patino.

Un sueño que sigue vivo

Vargas en Puerto Rico con Brujos de Guayama dejó promedio de 8.3 puntos por juego, 51% en tiro de campo y 4.9 asistencias, líder de su equipo y tercero del circuito.

El “ratón” aseguró que su actuación en tierras boricuas le abrió las puertas en otras ligas del continente, pero decidió regresar a Marinos para seguir cumpliendo un sueño personal.

“Mi principal motivación fue jugar nuevamente con mi hermano. En Puerto Rico me fue muy bien, dejé buenos números pero acepté esta oferta de Marinos porque siempre estuvieron pendientes”, enfatizó el base armador, que disputará su octava temporada con la nave anzoatiguense.

“Para mí es un orgullo estar en este equipo que me ha dado la oportunidad de ser campeón y cumplir sueños, como jugar al lado de mi hermano”, agregó el piloto.

“La meta a corto plazo es quedar campeón. Mis padres una vez dijeron que parieron hijos campeones y nosotros día a día trabajamos para eso. Jugar con mi hermano nuevamente sigue siendo un sueño hecho realidad, porque él para mí siempre ha sido un ejemplo y hemos cumplido muchas metas”, comentó.

Nave reforzada

Con la presencia de Gregory Vargas, el Acorazado se muestra reforzado junto a “Grillito” Vargas, el regreso de Aaron Harper, el recuperado Oscar Torres, los ya consolidados Jesús Urbina y José Bravo, y la incorporación de Douglas Chiquito.

“Tenemos muchos jugadores que son figuras, como el caso de Oscar Torres, jugador que fuera de la cancha es excelente persona”, apuntó Vargas. “Tenemos una plantilla bastante aguerrida y eso te da más motivación. Los movimientos que ha hecho la gerencia han sido bien importantes porque le dan el equilibrio al equipo”.

“Vengo enfocado a cumplir el rol que el nuevo técnico me ponga. Yo conozco a Fernando Duró desde el 2011 y sabe qué clase de jugador soy yo, a mí me encanta su filosofía de juego. Es un entrenador que le gusta mucho que la ofensiva salga de la defensa”, indicó.

El Acorazado Oriental tiene una cuenta pendiente en la Liga de las Américas, donde la zafra pasada quedó eliminado en la primera fase.
“Marinos aquí en Venezuela no tiene mucho que demostrar, ahora hay que hacerlo internacionalmente. Ahora el compromiso es querer ganarla y así ser reconocidos fuera de nuestras fronteras”.

A bordo sin fecha

El menor de los Vargas viene de obtener el subcampeonato de la Liga Nacional de Baloncesto con Proctetores de Miranda ante Columbus 99, por lo que Gregory quiere tomar un descanso antes de reportarse con Marinos, aún sin fecha definida.

“Desde hoy (ayer) que empecé a subir fotos en mis redes sociales me han dado un recibimiento bastante grande. Sé que la Caldera el día que yo regrese me va a recibir con los brazos abiertos”, dijo el base.

Luis Ignacio Jiménez/ECS
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