Cinco meses después de que un taxista cayera al vacío en un hueco que se encuentra detrás del Palacio de Justicia, cerca de la Gobernación del estado, en la Calle Monagas de Barcelona, la gran “tronera” sigue vigente en el mismo lugar.

Archivo. Génesis Paliche
Archivo. Génesis Paliche

Aunque los conductores intentan esquivarlo, se presume que más de uno ha caído, a pesaar de los deshechos que han puesto los mismos vecinos a modo de “precaución”.

La primera víctima fue identificada como Antonio Sotillo, un hombre de familia que  se desempeña como taxista, hasta 12 horas pasa a bordo de su vehículo diariamente, para llevar el pan a su mesa y suplir los gastos del hogar y los estudios de sus dos hijas universitarias.

Tronera“Había un objeto en medio de la vía que fungía como aviso de precaución de la gran tronera, sin embargo, esquivarlo no fue suficiente para no caer en ella”, relató Antonio afligido en el lugar del hecho.

TroneraPara mover el carro del lugar fue necesaria la contratación de una grúa, cuyo costo en ese momento oscilaba entre 10 mil y 20 mil Bs, la tarifa varía de acuerdo a la complejidad para maniobrar el vehículo y la distancia del lugar origen, al destino.

“Me preocupa que por el impacto del vehículo contra el hueco se hayan roto piezas que son tan costosas como difíciles de conseguir y en el peor de los casos, que no pueda trabajar por un buen tiempo, debido a esta situación”, comentó el taxista.

troneraSotillo exhortó a las autoridades a realizar mantenimiento a las arterias viales, tanto principales como alternas, pues “la gran mayoría presenta un alto estado de deterioro”, agregó.

Vecinos espectadores añadieron que la gran protagonista de la calle Monagas no es solo la “ventana asfáltica” que decora la vía, sino además la oscuridad y la ausencia de funcionarios policiales custodiando el área.

Hasta el sol de hoy, Sotillo no ha podido reparar los daños que dejó el accidente a su automóvil.

Génesis Paliche G.
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