Publicidad!

Si los pocos que nos gobiernan han insistido en el juego “amigo-enemigo” y si ha sido un error de quienes no gobernamos responder a todas las provocaciones de los gobernantes, más error sería agredirnos nosotros mismos. Es más, el gobierno lo sigue siendo por nuestras divisiones y no solo por las ventajas que tiene. Entonces, este es tiempo de alianzas entre todas las personas y sectores de buena voluntad para iniciar la reconstrucción de nuestra nación desde ya y desde cada uno de nosotros mismos.

Entre tantas alianzas que podemos formar, creo que entre las principales se encuentra la oportunidad de la alianza empresa-trabajadores. El trabajador necesita el apoyo de la empresa porque la inflación, inducida por la escasez, ocasionada por la destrucción del aparato productivo y por las políticas anti- empresariales del gobierno, tiene a los trabajadores de rodillas porque los sueldos no les alcanzan y su único apoyo es la empresa.

La alternativa de la bolsa Clap, según la última Encuesta Ómnibus Na-cional de Datanálisis, si bien ha llegado al 56% de las familias, eso solo con un promedio de una bolsa al mes: ¡mucha propaganda y poca comida! La empresa también necesita al trabajador para subsistir debido a que las políticas anti- empresariales del gobierno han mermado la producción, el empleo, el consumo y la rentabilidad: los cuatro puntos de enlace que unen al trabajador y al empresario.

Para ayudarse mutuamente, el instrumento es el diálogo orientado a identificar tanto los factores que debilitan como los que fortalecen la relación. Descubriremos que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. No hay razón para tener miedo a compartir porque la gran mayoría, de parte y parte, somos gente de buena voluntad.

Aprovechemos esta oportunidad para sacarnos de la cabeza el mito de la lucha de clases. A estas alturas del juego, ya es evidente que nadie trata ni paga mejor a sus trabajadores que la empresa privada. Eche números para que vea y juzgue. Casi todos los trabajadores de las empresas estatizadas o confiscadas están arrepentidos. Hasta hay descontento entre los trabajadores petroleros.

 

Tiempo de alianzas por José Antonio Gil

Publicidad!