Para los venezolanos la palabra “aguinaldo” tiene dos connotaciones. Por un lado se refiere a los regalos o donaciones monetarias que se entregan a los empleados de empresas públicas o privadas al final del año, como pago o agradecimiento por su contribución con el bienestar económico de la institución. Momento también aprovechado en las familias por los padrinos, para entregarles obsequios a sus ahijados.

Por otro lado, el aguinaldo es un género musical asociado con las fiestas de navidad y las tradiciones cristianas que celebran el nacimiento de Jesucristo.

Este tipo de música que se puede catalogar como folklórica venezolana tuvo sus inicios en los villancicos europeos los cuales pueden cantarse con o sin acompañamiento instrumental.

Sin embargo, en nuestro país no habría aguinaldos sin furruco, cuatro, maracas y tambor. Dependiendo de la localidad se usan el bandolín, el tambor, el clarinete, la guitarra, la pandereta, el chineco y el violín.

La letra puede ser improvisada y no solo se refiere a temas religiosos sino que abarca cualquier contenido, de allí que puede pasar de aguinaldo a parranda lo que permite interpretarlo en cualquier época del año.

Anteriormente los aguinalderos o parranderos solían ir de casa en casa y en cada una recibían presentes u obsequios, algunas veces les daban comida y bebida propias de la época, representando éstas ese aguinaldo en cierto modo solicitado por los mismos cantantes a través de sus estrofas.

El repertorio venezolano de aguinaldos es sumamente extenso y sería imposible decir cual de ellos es más conocido o ha sido más interpretado, sin embargo nos atrevemos a nombrar Niño Lindo, Din Din Din, Nació El Redentor, Fuego al Cañón, Si la Virgen fuera Andina, Cantemos Cantemos, Tun Tun, De Contento, El Ángel Gabriel, Corre Caballito, Casta Paloma, El Burrito Sabanero, Tucusito Tucusito, La Capilla está Abierta, A ti te cantamos, Luna Decembrina, Adorar al Niño, Espléndida Noche, Si acaso Algún Vecino.

Entre los autores y compositores que se han dedicado a escribir y recopilar este género musical destacamos a Luis Felipe Ramón y Rivera, Vicente Emilio Sojo, Otilio Galíndez, Ricardo Pérez,  Hugo Blanco.

Las interpretaciones de estos aguinaldos han deleitado a todo el país en las voces de grupos musicales como Serenata Guayanesa, Quinteto Contrapunto, Las Voces Blancas de Elisa Soteldo, Las Voces Risueñas de Carayaca, Los Tucusitos, Un Solo Pueblo, Orfeón Universitario UCV, Los Topo Topo, así como de cantantes populares de renombre como Raquel Castaños, Nancy Ramos, Cecilia Todd, Lilia Vera, María Teresa Chacín, Jesús Sevillano, Simón Díaz, María Rodríguez, Gualberto Ibarreto y otros.

Lamentablemente, por la inseguridad que reina en el país, tanto las visitas de casa en casa como las Misas de Aguinaldos han desaparecido. Estas últimas se realizaban en las distintas  iglesias, en las madrugadas entre el 16 y el 24. Al salir del templo comenzaba la diversión en las calles donde se daban cita adultos y jóvenes para disfrutar de patinatas, comer pastelitos y tomar chocolate, café y algunas bebidas espirituosas para calentar el cuerpo.

El aguinaldo, como expresión musical, ha estado desplazado por otras variantes, es nuestro deber rescatarlo para reavivar la tradición.
De momento, toma tu aguinaldo.

@gliceriagil