El magnate inmobiliario decidió poner al frente de la CIA al congresista por Kansas Mike Pompeo, quien forma parte del ultraconservador  Partido Republicano


El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, nombró este viernes a tres destacados ultraconservadores para los puestos clave de fiscal general, asesor de Seguridad Nacional y director de la CIA.

Trump nombró al frente del Departamento de Justicia al senador Jeff Sessions, partidario de adoptar un perfil extremadamente duro ante la inmigración ilegal, uno de los ejes centrales de su campaña.

Pocos días después de su victoria, el multimillonario republicano prometió expulsar a unos tres millones de personas indocumentadas con antecedentes criminales. Décadas atrás, Sessions, de 69 años, causó una gran polémica por sus propuestas racistas.

El general retirado Michael Flynn, de 58 años, será el asesor de Seguridad Nacional de Trump, cargo actualmente ocupado por Susan Rice. Entre 2012 y 2014 dirigió la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), periodo durante el que fue criticado por sus declaraciones hostiles contra el islam. Flynn también es conocido por su postura conciliadora hacia Rusia, un país ante el cual el presidente saliente Barack Obama ha pedido a Trump “hacer frente”.

El magnate inmobiliario decidió poner al frente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) al congresista por Kansas Mike Pompeo, quien llegó a la Cámara de Representantes como parte del Tea Party, el ala ultraconservadora del Partido Republicano. Los tres aceptaron sus designaciones. Flynn no requiere la aprobación del Senado, pero los otros dos cargos sí.

Diplomacia

En contraste con estas figuras de línea dura, Trump dejó filtrar los nombres de personalidades más moderadas para dirigir la diplomacia estadounidense. Se prevé que Trump se reúna este fin de semana con el republicano moderado Mitt Romney. Los medios estadounidenses señalan que el exgobernador de Massachusetts podría ser designado secretario de Estado.

AFP