Parientes afirmaron que el joven estudiaba ingeniería civil y no tenía problemas con nadie


Un joven de 21 años de edad, fue asesinado durante una refriega con funcionarios de la Policía del estado Anzoátegui (Polianzoátegui), cuando presuntamente robaba en una vivienda junto a dos secuaces.

El hecho se registró en el sector San Francisco, vía San Lorenzo, municipio Píritu.

La víctima, quien quedó identificado como Gemir Alejandro Villarroel, supuestamente había ingresado a una casa cuando efectivos de la Coordinación Policíal de Píritu le dieron la voz de alto.

El jefe de Polianzoátegui, Antonio Briceño, informó que los jóvenes no acataron el llamado y trataron de huir en un vehículo marca Tata, modelo Hatch Back, plateado, cuando se produjo el intercambio de disparos donde murió Villarroel.

La autoridad indicó que en el sitio lograron aprehender a los otros dos presuntos antisociales identificados como Gregori José Fermín Deyan (34) y Jorge Luis Tarache Yaguaracuto (31).

“En el lugar fue colectada una pistola marca Beretta, calibre 380 milímetros y un cargador con tres cartuchos sin percutir y uno percutido”, detalló.

Briceño resaltó que, al parecer, los jóvenes son integrantes de la banda “los foráneos” y se dedicaban al robo de viviendas.

Estudiaba

Familiares de Gemir Alejandro Villarroel se apersonaron la mañana de ayer a la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) de Boyacá, para retirar el cadáver.

Jesús Rafael Villarroel relató que su hijo era estudiante del quinto semestre de ingeniería civil en el Instituto Politécnico Santiago Mariño y no tenía problemas con nadie.

Refirió que el joven vivía con ellos y su esposa en la calle San José del sector 23 de Enero, Barrio Corea en Barcelona.

“No conozco a las personas con las que andaba mi muchacho. Los policías dicen que lo encontraron robando pero no creo esa versión. Mi hijo era sano”, afirmó.

Dejó un niño

Gemir Alejandro Villarroel dejó en orfandad a un niño de dos años de edad. El padre de la víctima, Jesús Villarroel, pidió se haga justicia por la muerte de su hijo.

Los galenos de guardia le contabilizaron seis impactos de bala distribuidos en varias partes del cuerpo.

El muchacho era el mayor de tres hermanos.

Patricia Aponte
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