El sueldo se me va en una sentada”, así expresó María Alejandra González, quien diariamente gasta 200 bolívares en el transporte público de la zona norte de Anzoátegui.

Comentó que con lo que gana ni siquiera puede costear su traslado en autobús desde su casa, en el centro de Barcelona, hasta el lugar donde labora en la avenida intercomunal Jorge Rodríguez.

“Trabajo limpiando las calles. Gano sueldo mínimo y como suena, es mínimo porque no alcanza ni para el pasaje”, dijo al expresar su preocupación por la crisis del país.

Agregó que no es solo apartar el pasaje de la semana, también se incluyen los gastos personales, medicinas y la mayor de las preocupaciones: adquirir alimentos.

Por otra parte, los universitarios están preocupados por el venidero aumento del pasaje.

Luis Monagas, estudiante de la Universidad Santa María, dijo que aunado al incremento de la matrícula debe lidiar con los excesivos costos del transporte público.

“Me voy y pago 50, de regreso otros 50, gasto Bs. 100 diarios solo para ir a la universidad. Pero también tengo mi trabajo y eso implica más, al final termino sintiendo que trabajo solo para subsistir y ni siquiera puedo darme un gustico”, añadió.

Deterioro

Asientos incómodos, mal aspecto de los transportes, exceso de pasajeros y delincuencia masiva, son los factores que más preocupan a los usuarios que frecuentan el transporte público en el eje metropolitano de Anzoátegui.

Génesis Paliche G.

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